Me voy seis meses a Asia. ¿¡¿Qué llevo?!?

febrero 26, 2017

Los imprescindibles para un viaje tipo mochilero cuando la guagua es parte del equipaje.

Antes de irme decía: “Vamos a llevar sólo una mochila, no es necesario nada más”.
Ya habíamos mochileado antes. Yo lo hice durante 10 meses al salir de la Universidad y realmente con un par de poleras se sobrevive perfectamente. En el camino siempre se puede ir comprando de todo y hay lavanderías por todos lados que por pocos pesos te dejan la ropa planchada y como nueva.
Teníamos la mochila Doite para llevar niños a trekkings, por lo que mi plan era que Francisco llevara a Lucas en la espalda y yo llevaría la mochila con nuestras cosas. Siempre pensé en llevar lo mínimo y viajar liviano. Estaba convencida de que así sería.
Llegó el día de hacer la maleta, empecé a ordenar encima de la cama la ropa de Francisco y la mía. Ok, se veía bastante, pero la iba a hacer caber como pudiera. Después me puse a ordenar la de Lucas: “4 poleras. No, mejor 6. Se mancha mucho. 2 trajes de baño, uno más por si este le queda chico. ¿Será suficiente con unas zapatillas de deporte, unas crocs y unas alpargatas? Los pañales para el viaje. Vamos a estar viajando varios días, con varias escalas. Necesito pañales y leche, 2 mamaderas por si se pierde una y una chica para el jugo…. Y si hace frío? Llevo una parka? No no, es clima tropical no va a hacer frío, pero seguro llueve”… Esta era la corriente de mi conciencia mientras iba sacando cosas y guardándolas de vuelta en el closet. Y eso que todavía no armaba el botiquín. El caos que tenía en mi casa claramente no cabía en una mochila.
Al final me puse realista y decidimos viajar con dos mochilas, más la mochila para llevar a Lucas.
La clave es traerle ropa que no nos cueste abandonar en el camino. Vamos renovando la ropa, dejando algunas prendas atrás y comprando otras en la inmensidad de markets que hay por el sudeste asiático. Las zapatillas las trajimos, pero no las ha usado nunca y menos mal que no traje la parka.
Al llegar acá me di cuenta de que las leches, los pañales, las cremas, el hipoglós y la pila de remedios que traje sólo me sirvieron para aumentarme kilos al equipaje. Las farmacias son súper completas y en la clínica que tenemos nos regalan todo lo que nos recete el doctor, va incluido con la consulta.
Por lo tanto, nuevamente aprendo la lección de que no hay nada imprescindible. Si tu hijo no es dependiente de ni un remedio en particular, al menos en Bali encontrarás de todo.

Lo que sí sumamos a la carga a último minuto, fue el coche. No pensábamos traerlo, pero es bueno para las escalas y para pasear por las ciudades. Quizá en Bali no haya veredas para usarlo, pero nos ha sido de mucha ayuda en todos los aeropuertos y traslados. Además facturarlo es gratis. Así que para nosotros ese, y alguna que otra cosita, han sido el único MUST.



En Chile, desempolvando la mochila antes de irnos. Junio 2016
 La mochila para llevar niños es fundamental para los paseos en montaña, templos con escaleras o suelo irregular. Tiene sombra y ventilación y es muy cómoda.




El único “juguete” que le trajimos a Lucas, fue su chupete y su tuto para dormir. Bali es súper amigable con los niños y muchos restaurantes tienen cajas de juguetes o lápices para que puedan jugar.



El coche es clave para los días de turismo en templos o ciudades. Lucas va más cómodo, puede ir durmiendo, no le llaga el sol y nosotros vamos más tranquilos.





También te puede interesar...

1 comentarios

Mis favoritos

Mis favoritos
"Lo que aprendí en Calcuta"