De norte a sur en sleeper bus

octubre 18, 2012

En uno de mis viajes por Sudamérica, Colombia si no me equivoco, un amigo que trabajaba en un hostal nos dijo que no le gustaba hablar con los mochileros que llegaban ahí por que todos siempre hablaban de lo mismo. Dónde habían estado, a dónde se dirigían, si habían ido a tal fiesta o habían visto tal cosa... Resulta que viajando por un país todos hacen practicamente lo mismo. Finalmente nos dijo que nosotras eramos distintas. Me acordé de él camino a Hoi An y resulta que no me acuerdo ni de su cara.

Para viajar por Vietnam de forma económica y si se cuenta con tiempo, lo mejor son los night bus o sleeper bus. Es necesario comprar el Open ticket que cuesta entre 40 y 60 dólares aproximadamente en cualquier agencia de turismo. Éste permite recorrer el país de norte a sur parando en las ciudades que se desee en buses con 3 filas con camarotes de dos pisos, en total unas 42 camas.

Como en muchos lugares de Vietnam, nos hicieron sacarnos los zapatos a todos los pasajeros antes de subir al bus. Los metimos en una bolsa y descalzos buscamos nuestras respectivas camas, mientras las tijeretas y cucarachas nos caminan entre los dedos.

Nos tocó en el piso de abajo. A la morales al lado de la ventana y a mí al medio. Para no romper la tradición, nuevamente AL LADO DEL BAÑO.

El bus, a diferencia de los trenes, era más turístico. Mucho joven mochilero, todos hablando inglés, escuchando música o leyendo un libro.
Otro consejo: traer música, libro o algún dispositivo para ver películas por que son distancias muy largas y no olvidar nunca el confort o pañuelitos para el baño.

Nos acostamos en unas mini camas, hechas a medida vietnamita y escuchamos como los de atrás se contaban dónde habían estado, a dónde iban y si habían visto esto o esto otro. Acto seguido nos pusimos el ipod y desconectamos. Al cerrar los ojos para tratar de dormir, me acordé de este amigo, porque probablemente así lo conocimos a él y así conoceremos al resto de la gente de este viaje.

Después de 14 horas respirando el peor olor de mi vida, la morales con un zapato en mano matando todo lo que se moviera a su al rededor y una pareja de gordos durmiendo encima nuestro haciendose cariños con los pies de un camarote a otro, llegamos a Hue.
Decidimos no quedarnos aquí porque hay unas ruinas, pero para ver ruinas preferimos las de Cambodia.

Así que hicimos hora en un lugar con baños, internet, mesas y desayuno.

A las 4 horas llegó el siguiente bus. La verdad es que son bastante puntuales y cumplidores. Era del estilo al otro, las camas un poco mas chicas y al parecer sin bichos, aunque por las dudas nos acostamos en las de arriba.

En el camino, tanto camino a Halong bay como a Hoi An, se pueden ver a ambos lados de la carretera arrozales enormes y verdes, todos ellos con cementerios o tumbas en la mitad del campo.

En este bus, al ser de día, me fui mirando a la gente, a los locales. Algunos llevaban la máscara puesta, otros iban comiendo y otros con gasas en los ojos para poder dormir.

Otro pueblo por el que pasamos que es bastante turístico es Da Nang. Dicen que es la ciudad de los enamorados. Será que la Morales y yo no nos gustamos tanto todavía, por lo que decidimos saltárnoslo.

Llegamos a Hoi An y nos quedamos en el Hoa My Hotel. BUENÍSIMO! Por 5 dólares.

Ahora saldremos a recorrer. Nos vemos!








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